Ganar es ganar. Y solo gana uno. Pero hay formas y formas. Se puede a partir de valores. Se puede desde la integridad y la superioridad ética. Se puede sin pervertir las normas escritas y no escritas. Se puede teniendo talento y talante. Se puede siendo líder pero sabiendo que te debes a un equipo. Se puede no poniendo en riesgo cuestiones que sabes que no deben amenazarse. Se puede sin aliarte con el diablo para cruzar un puente. Se puede respetando al rival. Se puede sin estridencias. Se puede así, claro. Y se puede de otras formas, seguramente más sencillas. Se puede ganar, sí. Pero una cosa es ganar y otra sentirse ganador. Muchas gracias por tantas enseñanzas, Rafa Nadal…
domingo, 30 de enero de 2022
Ganar y sentirse ganador
Ganar es ganar. Y solo gana uno. Pero hay formas y formas. Se puede a partir de valores. Se puede desde la integridad y la superioridad ética. Se puede sin pervertir las normas escritas y no escritas. Se puede teniendo talento y talante. Se puede siendo líder pero sabiendo que te debes a un equipo. Se puede no poniendo en riesgo cuestiones que sabes que no deben amenazarse. Se puede sin aliarte con el diablo para cruzar un puente. Se puede respetando al rival. Se puede sin estridencias. Se puede así, claro. Y se puede de otras formas, seguramente más sencillas. Se puede ganar, sí. Pero una cosa es ganar y otra sentirse ganador. Muchas gracias por tantas enseñanzas, Rafa Nadal…
martes, 11 de enero de 2022
Fallece David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo
sábado, 28 de noviembre de 2015
Black Saturday
viernes, 10 de julio de 2015
Un profesor y un maestro
martes, 19 de agosto de 2014
Va de alcaldes
http://www.20minutos.es/noticia/2217337/0/alcalde-bilbao-sorprendido-por-escenario-elegido-por-autor-doble-asesinato-laredo/
miércoles, 25 de junio de 2014
Ana María
viernes, 1 de febrero de 2013
Dimisión
"Mariano Rajoy debe de dimitir".
No lo digo yo. Lo ha dicho, y dos veces, el coordinador nacional de IU, Cayo Lara. A la luz de los papeles de Bárcenas, los medios de comunicación han interpretado sus palabras y han dado por hecho que el dirigente de IU exigía al presidente del Gobierno su inmediata renuncia al cargo.
Pero, ¿dijo eso realmente?
Tal vez quiso hacerlo, no lo niego. Pero no... La Real Academia Española (Diccionario Panhispánico de Dudas) no deja ninguna duda al respecto:
Así pues, Cayo Lara no exigió nada. Se refirió a una probabilidad o a una mera suposición.
Y yo no puedo estar más de acuerdo con lo que no dijo.
domingo, 27 de enero de 2013
Diario del Carnaval
La prensa liberal de Cádiz, superado ya el Bicentenario de la Constitución de 2012, redescubre el cuarteto en puertas de la Cabalgata del Humor. Todo sea por el turismo. (La foto de Kiki, como siempre, es magnífica; no parece ni robada).
miércoles, 3 de octubre de 2012
Rescate
Pero, siendo eso gravísimo, hay algo que es verdaderamente demencial y que, llevado al extremo absoluto, es imposible de arreglar. Se trata del absoluto desprecio a las formas escritas y a las normas tácitas de la convivencia en libertad, del secuestro del espíritu de la propia democracia que a mi juicio es igualmente imputable a esos salvapatrias; los mismos que amagan con restringir los derechos fundamentales y que disfrutan a medida que parecen aumentar las condiciones para el surgimiento de tendencias y ademanes ya conocidos cuando los valores democráticos son situados en la picota.
Esta tarde he leído la prueba evidente de que hemos rebasado definitivamente todos los límites de la indecencia en el ejercicio de gestión pública y en la representatividad institucional. Insisto que, para mí, este y no otro es el verdadero mal que nos acucia, porque es el único que no se arregla con dinero. La gota que ha colmado el vaso ha venido de la mano del robo de 300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial en la ciudad de Cádiz. ¡¡¡300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial!!! En cualquier lugar del mundo civilizado, supongo que el inicio de la investigación para encontrar a los responsables del delito sería simultánea al cese inmediato de los responsables político-institucionales de ese servicio o departamento, cuando no fuera acompañada de la dimisión incondicional.
Puedo suponer que haya otras culturas y otros países de una menor tradición democrática en los que el presunto jerifalte no llegue a conjugar el verbo dimitir pero al menos no ose levantar la voz ni hacerse notar. De esta manera, movido por la vergüenza al ridículo o a la reprobación social, al menos se encerraría en su casa por una temporada, rehuyendo incluso el contacto con su entorno más inmediato tras un episodio en el que, siquiera por omisión, queda mal parado.
Sin embargo, España es diferente; y no digo ya Cádiz. Aquí, el subdelegado del Gobierno de la Nación en la provincia (es decir, un representante institucional, y no cualquiera sino el máximo responsable de la seguridad ciudadana), ha convocado a los medios para decir, tan ancho, dos cosas.
La primera, que el robo ha sido cometido por gente muy cercana al Parque Móvil y a la Policía. Teniendo en cuenta que el garaje del Parque Móvil era el lugar en el que estaba situado el depósito en el que los agentes guardaban la droga aprehendida, se podría parafrasear al subdelegado repitiendo aquella frase de "la Policía no es tonta; hay colillas, aquí han fumado".
Y la segunda, que es incluso mejor y que supongo es una solicitud de cese inmediato, con premeditación y publicidad, pero en clave, para que solo le entiendan sus superiores. Porque ha señalado que la situación de deficiencias de seguridad en esas instalaciones denunciada por sindicatos policiales "se arrastra desde hace tiempo"; y se ha descolgado poco menos que responsabilizando de lo que ahora (septiembre de 2012) ha pasado en Cádiz al anterior Gobierno del PSOE porque "en ocho años no ha hecho nada para solventar los problemas". La parte más en clave de la solicitud de cese del subdelegado, sin embargo, ha sido la que recomendaba pedir "explicaciones" de lo sucedido (consiguientemente, del robo de 300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial) tanto al ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como al ex ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, "porque no se corrigieron entonces las deficiencias detectadas".
Hoy, alguien se ha encontrado con una ocasión de oro para corregir las "deficiencias detectadas" en las palabras del subdelegado del Gobierno (de un Gobierno que tomó posesión a finales de diciembre de 2011, hace casi diez meses). Porque alguien debería hacerlo, de manera fulminante. Aunque también podrá darle amparo, como a la diputada que gritó a los parados "que se jodan"; o reírle las gracias, como cuando alguien dijo que los niños andaluces estaban en clase tirados en el suelo porque no tenían sillas ni mesas; o hacer piña con él, de la misma manera que se ha hecho en los casos en los que los Presupuestos Generales del Estado han incumplido de manera flagrante la Norma Fundamental de la Comunidad Autónoma... También podrán hacer todas estas cosas, para ninguna de las cuales existe rescate que valga.
martes, 25 de septiembre de 2012
Septiembre
martes, 18 de septiembre de 2012
De blogs y de webs
martes, 24 de enero de 2012
Culos
lunes, 2 de enero de 2012
Indigente
viernes, 30 de diciembre de 2011
2012

Apenas unas horas quedan para que 2011 se deslice entre los dedos del tiempo. Justo a su ocaso amanecerá 2012, otro año nuevo, una promesa de futuro, una vida aún no hollada.
Siempre me ha sorprendido la subjetividad con la que se percibe el paso del tiempo: cómo un mes de disfrute se pasa en apenas un minuto; y cómo segundos de angustia se prolongan como si fueran años…
En términos generales, creo que 2011 era un año caducado antes siquiera de alcanzar su fecha de consumo preferente: incluso quienes han vivido un ejercicio favorable en lo particular no podrán negar que el balance general, como colectividad, se aleja mucho de lo óptimo. Aunque, como siempre, haya habido pescadores capaces de obtener su ganancia aun a fuerza de ser ellos mismos quienes revolvían el río...
El futuro me preocupa enormemente; me temo que el tiempo de los entusiasmos se ha quedado atrás. Caminamos hacia una sociedad menos libre, más insolidaria y, en definitiva, más pobre. ¿La razón? Hemos consentido que se pervierta el significado y la esencia de las palabras: de las auténticas palabras, las que hicieron las grandes revoluciones y las que daban sentido a la apasionante aventura de construir día a día este mundo…
Los grandes conceptos no se hicieron para los hombres pequeños. Y, por obra o por omisión, hemos dejado el mundo en manos de personajes de una talla más que dudosa.
lunes, 25 de julio de 2011
Julio
Medio país de vacaciones. Un cuarto, afanándose en disponer los cubiertos, los manteles y las jarras de sangría, a la espera de que los clientes lleguen al chiringuito. Otro tanto, haciendo cola mientras le preparan la mesa a pie de playa para dar cuenta de la paella o el espeto de sardinas. Y algunos, como yo; dotando al currículum de tal calidad literaria que es una lástima remitirlo a una ETT en lugar de hacerlo al jurado del Planeta.
Julio es un mes extraño. Sí pero no, descanso a medias, mucho calor y pocas ganas; sanfermines, Tour, terrazas y verbenas de pueblo. Casi todo viene trufado por la crisis: de la economía, de la política y, me temo, de la vergüenza.
Este julio he leído noticias que me sobrecogen, más allá de los asesinatos de Noruega: creo que no es lo mismo un atontado que un atentado, y espero que el episodio de Oslo se quede finalmente en la acción de uno o unos descerebrados; sin más repercusión que una tragedia ya de por sí de exageradas proporciones. Tampoco temo a la crisis financiera y las tensiones de quienes quieren pescar en río revuelto. Peces chicos y peces gordos se comerán entre ellos. ¿Y nosotros? Independientemente del color del gato que nos espere al otro lado de la ratonera, seremos los roedores del proverbio hecho célebre por Felipe González tras las enseñanzas de Deng Xiaoping. En eso, como en la isla noruega, tampoco parece que haya escapatoria.
Lo que de verdad me preocupa son las noticias que tienen que ver con la cotidianidad: responsables de instituciones que anuncian graciosamente auditorías privadas en corporaciones públicas; gestores políticos que censuran que un ayuntamiento no haya seguido “criterios empresariales” a la hora de desarrollar sus políticas y ajustar sus cuentas; un jefe de la oposición que se define como ‘campeón’ de la austeridad y oculta sus más que magros ingresos; un dirigente de una comunidad autónoma que trata de ocultar su vergonzante dimisión tras un velo de dignidad cuando pudo haberse revestido de esa virtud en forma de cortinilla de probador... Una lluvia fina mucho más peligrosa que la de Fukushima. La misma lluvia tóxica con la que algunos quieren embarrar el camino hacia el Palacio de La Moncloa.
Es julio. Hace calor. Medio país está de vacaciones. A fuerza de releerlo, hasta me está gustando mi currículum.
viernes, 20 de mayo de 2011
Campaña
Cádiz, Jerez, Algeciras, San Fernando, Chiclana, El Puerto, Sanlúcar, La Línea, Tarifa, Arcos. Y también Puerto Real, Olvera, Conil, Jimena, Grazalema, Benalup, Rota, Alcalá del Valle, Los Barrios, Vejer, Bornos, Paterna, Puerto Serrano, Castellar, Algar, Chipiona, Villamartín, San José del Valle, Trebujena, Ubrique, San Roque, Alcalá de los Gazules… Miles de kilómetros a lo largo y ancho de la provincia de Cádiz en apenas dos semanas de campaña y la consabida etapa preelectoral.
Un himno, el Aria de la Rosa, en casi todas sus versiones; decenas de sonrisas y abrazos; cientos de horas de coche y otras tantas de actos públicos y ruedas de prensa; miles de llamadas de teléfono; millones de impactos de las yemas de los dedos sobre el teclado del portátil… E incontables esperanzas.
El domingo, a eso de las once de la noche, celebraré la victoria del PSOE en las elecciones municipales. Pero hoy ya puedo celebrar sentirme partícipe de un proyecto colectivo que reúne a muchísimas personas que merecen mucho la pena. Personas que quieren que esta sociedad sea mejor día a día; personas que luchan para que el edificio de los derechos y las libertades crezca sólido sobre los ladrillos que otros, a costa de mayores sacrificios, pusieron antes. Personas que comparten una ideología; o mejor, unos principios que se tienen o no se tienen. Personas que dan pleno sentido a las palabras compañero y compañera. Personas que piensan en el nosotros antes que en el yo. Personas.
Sin estridencias ni obscenidades, me apetece decir que me siento orgulloso de todo esto y que, desde mi insignificancia, celebro sentirme parte de algo grande. Como celebraré también la victoria electoral del domingo. Por toda la gente que lo necesita. Por toda la gente que confía en ello. Por toda la gente que lo merece. Y porque, a veces, ganan los buenos.
lunes, 14 de marzo de 2011
Nuclear
No, no voy a escribir de la deformación profesional que me ha llevado a consultar en el diccionario de la RAE el significado del adjetivo ‘nuclear’ y que tampoco me ha descubierto gran cosa: ‘perteneciente o relativo al núcleo’. Tampoco de que, yendo a este sustantivo y descartando conscientemente la dimensión física del vocablo, me he quedado prendado con una acepción que me encanta: "elemento primordial al que se van agregando otros para formar un todo". No, de eso hoy tampoco toca.
Sí quiero redundar en la última entrada de este blog, que hacía referencia a la reciente tragedia vivida en Japón y a sus consecuencias en otros lugares distantes miles de kilómetros. Vuelvo la vista atrás en el tiempo y en el espacio, para concentrarme de nuevo en lo que ha sucedido y sucede aún hoy en el país nipón.
Y reflexiono acerca de una situación que parece obra del talento del más retorcido de los guionistas cinematográficos y que, sin duda, demuestra que la realidad se esfuerza por superar la ficción más audaz. Un terremoto de intensidad desconocida, seguido de un tsunami devastador…
sábado, 12 de marzo de 2011
Tsunami
Ayer seguí todo lo de cerca que pude las informaciones referentes al terremoto registrado en Japón y sus efectos posteriores en medio mundo: desde la devastación causada en ese país casi de inmediato hasta la angustia que se apoderó después de medio planeta, del Sudeste de Asia a la Centromérica bañada por el Pacífico.
Y, claro, me dio por pensar en los tópicos típicos en estos casos, acerca de las colosales fuerzas de la naturaleza y de la insoportable levedad de quienes, en nuestra inconsciencia, nos sentimos dueños y señores del universo. Pero, tras sobreponerme a esa primera tentación, mi cansado cerebro se entretuvo en una reflexión que temo que enlaza la geología con otras ciencias de carácter eminentemente social.
Se trata de la dificultad de anticiparse, siquiera por unos segundos, a un cataclismo de la magnitud de un terremoto devastador. A pesar de todos los avances en el estudio de los comportamientos de las placas tectónicas, de las cuantiosísimas inversiones en aparatos y observatorios que miden y controlan la evolución de las fallas, la hecatombe llega de improvisto y golpea con toda su crudeza en los instantes que siguen al desastre.
Sin embargo, una vez encajado ese golpe, cabía poca opción para la sorpresa. Los estudiosos del asunto y los medios de comunicación (cierto es que con el rigor científico de los primeros y el alarmismo de los segundos) iban adelantando los acontecimientos. Las autoridades de más de medio centenar de países se pusieron manos a la obra, cada uno en la medida de sus posibilidades, para anticiparse a un posible desastre que avanzaba en términos de muchos kilómetros por hora a través del Pacífico.
Cuando los países y los colectivos sociales conocen los riesgos a los que están sometidos y actúan de forma responsable, minimizan los efectos de un posible desastre. De esta manera, aun habiendo sido muy importantes las consecuencias del terremoto en Japón, la devastación causada por el mismo se habría multiplicado en cualquier otro lugar del globo sin una cultura y una tradición tan arraigada en la limitación de posibles desastres de esa naturaleza. Podrán producirse, sí, pero la sociedad cuenta con mecanismos y procedimientos eficaces, desde la construcción preventiva de edificios siguiendo técnicas antisísmicas hasta la articulación de los equipos de protección civil que ofrezcan una respuesta adecuada ya a posteriori.
El terremoto sucedió. Pero, como se sabía que ese big one llegaría, antes o después, su fuerza destructora equivalente a no sé cuántos miles de bombas atómicas estallando a la vez no causó en Japón los estragos que hace apenas unos meses generó en un país menos afortunado como Haití.
Después, la angustia. La amenaza cierta de un muro de agua que avanza por el océano y que promete multiplicar los efectos del desastre. Los gobiernos, de cualquier ideología y toda lengua, evacuaron a la población más expuesta, articularon una eventual respuesta que atendiera a su ciudadanía, y arbitraron sistemas de respuesta y de socorro. Esto es, fueron conscientes de la intensidad de la amenaza y reaccionaron de forma preventiva. Preventiva y responsable.
Hoy por hoy es imposible predecir un terremoto. Sí se puede, y se debe, ser consciente del riesgo y actuar en consecuencia. Lo contrario sería un ejercicio de irresponsabilidad. Pero, cuando ya se ha producido el estallido y se conoce por las advertencias de los expertos y de los medios de comunicación de todo el mundo que un tsunami avanza por el océano con su carga de muerte y destrucción, ¿habría alguien capaz de no tomar medidas?
(La foto sobre estas líneas está tomada en la muy constitucional y muy ajena a tsunamis ciudad de San Fernando. A la vista está)
martes, 22 de febrero de 2011
22-F
¿Es el Congreso de los Diputados (junto al Senado) la manifestación máxima de la soberanía popular en este país? ¿Son los pasillos de la Cámara, frecuentados por parlamentarios de todos los grupos y por decenas de periodistas, un lugar público rodeado de miles de lugares no solo privados sino absolutamente reservados? ¿Considera que los representantes de la ciudadanía deben mantener unas mínimas reglas de decoro en sus actitudes y sus expresiones, en todo caso atendiendo a la dignidad del resto de cargos electos y de los cuarenta millones y pico de españoles que les pagan su no escaso sueldo ni su menos magra pensión? ¿Entiende que, ni siquiera en conversaciones privadas caben expresiones ni ademanes racistas, machistas, injuriosos ni vejatorios, y menos aun por parte de quienes tienen el privilegio y la responsabilidad de representar al pueblo soberano? ¿Es de recibo que una diputada del PP haya llamado hoy fascista al presidente del Congreso?
Mañana es 23 de febrero. El tango decía veinte; pero para algunos y algunas, treinta años tampoco son nada.
domingo, 6 de febrero de 2011
Periodistas

Jerez acaba de acoger el IV Congreso de Periodistas de Andalucía, organizado por la Federación Andaluza de Asociaciones de la Prensa (FAAP). El lema del evento, brillantemente coordinado por María José Pacheco y el resto de la directiva de la Asociación de la Prensa de Jerez, ha sido 'Dignidad, libertad y futuro'.
Considero magnífico que mi ciudad haya sido sede de este foro de comunicadores, y que se hable abierta y públicamente, sin rubor, de conceptos de semejante trascendencia. ¿Se habrán superado por fin aquellos tiempos en los que a los periodistas jerezanos se les presionaba con técnicas y argumentos mafiosos? ¿Nadie escucha al otro lado del teléfono aquello de “te voy a echar de Jerez”? ¿Ya no se estila el “espero que pagues con sangre por lo que has publicado”?
El futuro está ahí: solo es cuestión de tiempo darte de bruces con él. Nos aguarda a todos; en ocasiones, además, sitúa a cada uno en su sitio.
La libertad, como apuntaba en una entrada anterior, es el bien más preciado para cualquier ser humano. Paradójicamente, quien nunca la ha saboreado, jamás la echa de menos.


