sábado, 28 de noviembre de 2015

Black Saturday

Los niños, demasiado mayores para la silla gemelar desde la que otean las siguientes manzanas. La muchacha que la empuja, demasiado joven para que le llamen mamá. La ropa de los tres, demasiado ajada para intuir que ya vino estrenada. El ritmo de ella, demasiado rápido para pensar en un paseo relajado por Jerez. La hora apenas pasado el mediodía, demasiado temprana para buscar un sitio donde almorzar. La excusa al encontrar cerrado el Telepizza, demasiado evidente a oídos de un adulto. La resignación de los críos, demasiado serena para sospechar que despierten a la decepción. El nuevo caminar de la madre, demasiado calmo para anticipar nuevas obligaciones. La promesa de arroz en casa, demasiado previsible para romper la monotonía. El nombre de la calle, Porvenir, demasiado negro tras el black Friday.

viernes, 10 de julio de 2015

Un profesor y un maestro

Uno fue profesor en la universidad y padrino de mi graduación como licenciado en Ciencias de la Información. Otro, un maestro de esta bendita profesión de periodista.
Del primero jamás olvidaré sus lecciones magistrales sobre los sistemas de gobierno en un mundo que se precipitaba, sin saberlo, desde la rigidez del telón de acero hasta el vértigo de la globalización. También atesoro el final de su discurso en la ceremonia de egresados, cuando invitó a mi promoción entera  a aplaudir a nuestros emocionados padres hasta que la atronadora ovación echara abajo el techo del Aula Magna de la Universidad de Navarra…
Del segundo me guardo su honestidad personal y profesional. Su ingenio y su decencia. Su capacidad, tan extraña, de poner al mal tiempo buena cara; incluso de poner buena cara a las malas caras. Me guardo su silencio prudente y su palabra acertada. Su papel como líder ético y moral en una profesión tan acostumbrada a pontificar como huérfana de ese tipo de referencias...

Hoy se han ido Francisco Gómez Antón y Emilio López Mompell. Hoy he perdido a un profesor y a un maestro. 

martes, 19 de agosto de 2014

Va de alcaldes

El poder municipal, dicen, es el más cercano a la ciudadanía. El que comparte con los vecinos y vecinas sus angustias, sus necesidades y sus temores. El que se nutre de sus alegrías y padece con sus frustraciones. El más inmediato; y, por tanto, el más sujeto a la manipulación.

El próximo mes de mayo, si no lo impide un nuevo 18 de julio o el anunciado pucherazo institucional a través de la reforma de la elección de alcaldes, los españoles y las españolas tendremos la oportunidad de elegir a quien debe encargarse de gestionar lo público en nuestro entorno más inmediato.

En este momento procesal, ofrezco dos oportunidades para la reflexión, brindadas por dos alcaldes que claman a gritos ser desalojados de sus responsabilidades municipales. Piensen y recuerden. Y voten en consecuencia. La pena es que haya que esperar hasta mayo.

Uno, el alcalde de Bilbao, Ibon Areso (PNV), que en apenas unos meses ha conseguido que el añorado Iñaki Azkuna pueda ser considerado a perpetuidad como ‘mejor alcalde del mundo’. Él, desde luego, no va a hacerle sombra. Al regidor del Botxo no le entra en la cabeza que una persona pueda elegir la playa para liarse a machetazos hasta la muerte con una mujer y su padre. No es ya que no alcance a comprender cómo puede cometerse semejante atrocidad, independientemente del complemento circunstancial que acompañe a esa infamia. No. La máxima autoridad municipal de una de las mayores ciudades de España, primera de Euskadi, confiesa que “no se llega a entender cómo se va a la playa a hacer una cosa de estas". Hostia pues.
http://www.20minutos.es/noticia/2217337/0/alcalde-bilbao-sorprendido-por-escenario-elegido-por-autor-doble-asesinato-laredo/

Y dos, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (PP); el mismo que, reinterpretando la doctrina Cañete, aprovechaba sus intervenciones públicas para aleccionar a los malagueños sobre cómo asearse cual felinos en apenas unos segundos y esquivar así el aumento del precio del agua que él mismo había decidido… Todo por el pueblo, pero un pueblo con palanganas, sin agua corriente que haga correr el contador. Ahora, después de que una joven fuera violada por cinco jóvenes durante una madrugada en la Feria malagueña, todo su esfuerzo se centra en restar importancia al suceso, en relativizar el episodio… Dice que en España se cometen unas mil violaciones al año. Debe de ser algo así como el cuponazo, que te toca y te aguantas.
Por cierto, otro día debería hablar de determinados enfoques de informaciones periodísticas manifiestamente mejorables. Los calificativos están de más en determinados casos (en todos, diría yo), en los que no añaden gravedad a un hecho ya de por sí despreciable. Una violación, como un asesinato o cualquier acto de violencia o de abuso de poder, es “brutal” en sí misma. No vaya a ser que un día deje de serlo, simplemente porque no quepa en un titular.

miércoles, 25 de junio de 2014

Ana María

Mi madre conoció a Aida a destiempo. En realidad, la conoció unas horas más tarde. Aida estaba de vacaciones. Y mi madre se asomaba entonces a la vida de su hijo divorciado, el padre divorciado de sus nietos, los hijos de un padre divorciado. Mil kilómetros y dos mil prejuicios no mejoran la perspectiva. Todo lo más, ofrecen tres mil razones para la duda.
  
“Mamá, quiero que conozcas a alguien…”. Tono nokia… Tono nokia… “¿Sí? Ah, hola. ¿Ya vienes? Estoy aquí con mi madre”. Silencio…

Antes de que yo pudiera articular palabra tras cortarse la comunicación, la viuda de Aramburu se precipitó mandíbula abajo en una catarata. El torbellino arrastraba a mis pequeños hijos, que apenas lograban sacar la cabeza de las aguas embravecidas para sumergirse después de tanto en cuanto; a mí mismo, que trataba sin éxito de asirme a los restos del naufragio de un libro de familia con más de treinta años de antigüedad; y a una pobre chica de Cádiz que, ajena a aquel cataclismo, había tenido que modificar sus días de descanso para hacer a última hora una entrevista por teléfono.

“¿Ana María Matute? ¿Que Aida va a venir más tarde porque tiene que entrevistar a Ana María Matute?”, me preguntó su futura suegra, blandiendo ya el cayado de Moisés. Mis hijos, Aida y yo mismo estábamos repentinamente salvados. Y así seguimos. Gracias, Ana María. Y hasta siempre.  

viernes, 1 de febrero de 2013

Dimisión


"Mariano Rajoy debe de dimitir".

No lo digo yo. Lo ha dicho, y dos veces, el coordinador nacional de IU, Cayo Lara. A la luz de los papeles de Bárcenas, los medios de comunicación han interpretado sus palabras y han dado por hecho que el dirigente de IU exigía al presidente del Gobierno su inmediata renuncia al cargo.

Pero, ¿dijo eso realmente?

Tal vez quiso hacerlo, no lo niego. Pero no... La Real Academia Española (Diccionario Panhispánico de Dudas) no deja ninguna duda al respecto:


Así pues, Cayo Lara no exigió nada. Se refirió a una probabilidad o a una mera suposición.

Y yo no puedo estar más de acuerdo con lo que no dijo.

domingo, 27 de enero de 2013

Diario del Carnaval


La prensa liberal de Cádiz, superado ya el Bicentenario de la Constitución de 2012, redescubre el cuarteto en puertas de la Cabalgata del Humor. Todo sea por el turismo. (La foto de Kiki, como siempre, es magnífica; no parece ni robada).

miércoles, 3 de octubre de 2012

Rescate

Europa tiene que hacer algo. Y hacerlo ya. Llevo semanas e incluso meses debatiéndome en una duda constante, pero acabo de llegar al convencimiento de que Bruselas, el Banco Central Europeo o quien corresponda debe tomar medidas con urgencia, no sé si en forma de rescate que nos haga recuperar las constantes vitales o de cordón sanitario que impida la extensión de algún peligroso virus más allá de nuestras fronteras. ¿Por la situación económica? No, no. Es cierto que eso está mal, muy mal. Y que está empeorando por obra y gracia de una panda de ineptos que ha pervertido el verdadero sentido de las instituciones y que está consiguiendo generar una ruina sin precedentes en este país.

Pero, siendo eso gravísimo, hay algo que es verdaderamente demencial y que, llevado al extremo absoluto, es imposible de arreglar. Se trata del absoluto desprecio a las formas escritas y a las normas tácitas de la convivencia en libertad, del secuestro del espíritu de la propia democracia que a mi juicio es igualmente imputable a esos salvapatrias; los mismos que amagan con restringir los derechos fundamentales y que disfrutan a medida que parecen aumentar las condiciones para el surgimiento de tendencias y ademanes ya conocidos cuando los valores democráticos son situados en la picota.

Esta tarde he leído la prueba evidente de que hemos rebasado definitivamente todos los límites de la indecencia en el ejercicio de gestión pública y en la representatividad institucional. Insisto que, para mí, este y no otro es el verdadero mal que nos acucia, porque es el único que no se arregla con dinero. La gota que ha colmado el vaso ha venido de la mano del robo de 300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial en la ciudad de Cádiz. ¡¡¡300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial!!! En cualquier lugar del mundo civilizado, supongo que el inicio de la investigación para encontrar a los responsables del delito sería simultánea al cese inmediato de los responsables político-institucionales de ese servicio o departamento, cuando no fuera acompañada de la dimisión incondicional.

Puedo suponer que haya otras culturas y otros países de una menor tradición democrática en los que el presunto jerifalte no llegue a conjugar el verbo dimitir pero al menos no ose levantar la voz ni hacerse notar. De esta manera, movido por la vergüenza al ridículo o a la reprobación social, al menos se encerraría en su casa por una temporada, rehuyendo incluso el contacto con su entorno más inmediato tras un episodio en el que, siquiera por omisión, queda mal parado.

Sin embargo, España es diferente; y no digo ya Cádiz. Aquí, el subdelegado del Gobierno de la Nación en la provincia (es decir, un representante institucional, y no cualquiera sino el máximo responsable de la seguridad ciudadana), ha convocado a los medios para decir, tan ancho, dos cosas.

La primera, que el robo ha sido cometido por gente muy cercana al Parque Móvil y a la Policía. Teniendo en cuenta que el garaje del Parque Móvil era el lugar en el que estaba situado el depósito en el que los agentes guardaban la droga aprehendida, se podría parafrasear al subdelegado repitiendo aquella frase de "la Policía no es tonta; hay colillas, aquí han fumado".

Y la segunda, que es incluso mejor y que supongo es una solicitud de cese inmediato, con premeditación y publicidad, pero en clave, para que solo le entiendan sus superiores. Porque ha señalado que la situación de deficiencias de seguridad en esas instalaciones denunciada por sindicatos policiales "se arrastra desde hace tiempo"; y se ha descolgado poco menos que responsabilizando de lo que ahora (septiembre de 2012) ha pasado en Cádiz al anterior Gobierno del PSOE porque "en ocho años no ha hecho nada para solventar los problemas". La parte más en clave de la solicitud de cese del subdelegado, sin embargo, ha sido la que recomendaba pedir "explicaciones" de lo sucedido (consiguientemente, del robo de 300 kilos de cocaína de un depósito oficial bajo custodia policial) tanto al ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como al ex ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, "porque no se corrigieron entonces las deficiencias detectadas".

Hoy, alguien se ha encontrado con una ocasión de oro para corregir las "deficiencias detectadas" en las palabras del subdelegado del Gobierno (de un Gobierno que tomó posesión a finales de diciembre de 2011, hace casi diez meses). Porque alguien debería hacerlo, de manera fulminante. Aunque también podrá darle amparo, como a la diputada que gritó a los parados "que se jodan"; o reírle las gracias, como cuando alguien dijo que los niños andaluces estaban en clase tirados en el suelo porque no tenían sillas ni mesas; o hacer piña con él, de la misma manera que se ha hecho en los casos en los que los Presupuestos Generales del Estado han incumplido de manera flagrante la Norma Fundamental de la Comunidad Autónoma... También podrán hacer todas estas cosas, para ninguna de las cuales existe rescate que valga.